[Reseña] Chin Chin el teporocho

La novela de Armando Ramírez aborda el contexto social, político, económico de México desde la perspectiva de uno de los barrios más peligrosos: Tepito 

Por Ingrid Génesis Manzanares Miranda 

Ciudad de México.- Chin Chin el teporocho (1972) es una novela de Armando Ramírez desarrollada en la década de los 60 en el barrio de Tepito. Ésta cuenta la historia de Rogelio González, joven de 21 años que forma parte de una pandilla integrada por Víctor, Rubén, Gilberto y él. Juntos experimentan visitas a vestíbulos nocturnos, pagos por noches de placer, borracheras eternas, despidos y complicidades que terminarán por separarlos. La muerte de Víctor es el punto de quiebre de su amistad pues, tras la sospecha de ser Rubén el responsable, nace en Rogelio una sed de venganza.  

Pese a los altibajos, el protagonista conoce al amor de su vida: Michele, cuyo enamoramiento ocurre desde el momento mismo de verla. Sin embargo, las relaciones sexuales de Rogelio no llegan a su fin, continúa viendo a prostitutas y acostándose con cuanta mujer se lo propone: Agnes, hermana de su novia y Doña Chole, mamá de Gilberto. El romanticismo se materializa al contraer matrimonio y concebir un hijo, pero los secretos familiares acaban con ello y consecuentemente, la caída de Rogelio en el alcoholismo. 

En la ciudad de los palacios, llamada así por Ramírez, es común escuchar pitidos de automóviles apresurados por llegar a tiempo al trabajo. Grandes oleadas de gases invaden el ambiente, consecuencia del tráfico y otros contaminantes. El salario apenas alcanza para sobrevivir pues 28.50 centavos como mínimo no es suficiente en un lugar donde el sindicato contrata por debajo de éste. Los camiones viajan atestados de gente, el olor a sudor no falta como tampoco el malhumor del conductor. El universo de cada individuo gira en torno al empleo

Los juegos olímpicos se acercan, México está listo para recibir a entidades de cualquier rincón del globo terráqueo. Paralelamente, estudiantes, padres de familia, maestros y obreros se reúnen en la Plaza de las Tres Culturas con el objetivo de hacerse escuchar. El terreno es vigilado por granaderos, mismos que horas más tarde serán los responsables de impedir el escape de los asistentes. Luces verdes en el cielo indican el comienzo de detonaciones, el comienzo de una matanza sin escrúpulos

Antecesor al movimiento de 1968, granaderos ocupan la escuela ubicada en la Ciudadela. El conflicto entre alumnos de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y el Instituto Politécnico Nacional (IPN) trasgrede fronteras hasta llegar a manos de la policía, quienes aprovechando los ánimos enardecidos golpean aprendices. De inmediato las huelgas son criticadas porque sólo se ven las afectaciones en la pérdida de un día de trabajo. 

En el contexto internacional, la guerra árabe-israelí continúa. En Paquistán, niños mueren de hambre. Aviones bombardean aldeas vietnamitas, hay secuestros, suicidios, autobuses desbarrancados y con ello, los índices mortíferos crecen. La gente asustada no ve noticias ya que prefiere entretenerse con sus programas favoritos. 

Lo mejor de Chin Chin el teporocho ha sido el giro narrativo del final porque al enterarse de las prácticas sexuales entre El español y Rubén tratan un tema controversial en la época y nuestros días: la homosexualidad. A sabiendas de lo anterior, Rogelio quiere escapar de esa realidad y efectivamente lo hace, pero sin la compañía de su amada, de Michele.      

Sin duda alguna, la novela es una joya literaria que aborda el contexto social, político, económico de México desde la perspectiva de una de las comunidades más peligrosas: Tepito. Así, situaciones que a ellos les parecen cotidianas: borracheras constantes, prostitución, engaños, venta de marihuana, a nosotros nos dejan boquiabiertos. La convergencia de personajes da pauta a no tener una única historia, sino muchas y diferentes, cada cual con moralejas propias.  

igmm

Tu opinión es importante

Minuto a Minuto

Minuto a Minuto