Reino Unido y Europa se encaminan a un divorcio sin pacto / En la opinión de Rafael Croda

México / Redacción MX Político.- El Parlamento del Reino Unido rechazó por segunda vez el acuerdo de divorcio con la Unión Europea, proceso conocido como Brexit. La versión negociada por la primera ministra Theresa May sólo obtuvo 242 a favor y fue aplastada con 391 votos en contra.

Este acuerdo incorporaba garantías adicionales respecto a la versión que se votó en enero, donde se contemplaba que el mecanismo para evitar una frontera dura en Irlanda del Norte no sería una solución permanente.

Este punto ha atorado la negociación para concretar el Brexit, ante el temor de que surjan tensiones políticas y sociales si se establece una frontera rígida en una región que durante décadas estuvo en guerra.

Las negociaciones de último minuto que May activó con Bruselas no fueron suficientes para asegurar el apoyo de los detractores dentro del Partido Conservador, en el que milita la primera ministra.

Se espera que el próximo miércoles el Parlamento británico vote si el Brexit debe iniciar el 29 de marzo, como está agendado, aun cuando no exista un acuerdo con la Unión Europea que haya sido aprobado por los legisladores.

La prensa británica asegura que si el Parlamento mantiene su intención de aplicar un Brexit acordado con la Unión Europea, se podría votar el jueves para solicitar una prórroga a los dirigentes del bloque comunitario.

En el pasado, los líderes de la UE han rechazado que se postergue la fecha de salida para no seguir generando más incertidumbre, aunque no se descarta que esta vez estén dispuestos a considerar un retraso.

Previo a la votación de hoy, May dijo a los legisladores que aseguró cláusulas legales vinculantes para garantizar que Gran Bretaña no esté atado de forma indefinida a las reglas y regulaciones de la Unión Europea, aunque no se alcance un acuerdo en el futuro sobre cómo mantener la frontera con Irlanda libre y abierta.

Y es que el principal desafío es evitar que se establezca una frontera rígida con controles y aduanas entre Irlanda del Norte –que forma parte del Reino Unido– e Irlanda, que seguirá integrada a la Unión Europea.

Una frontera así podría alterar la convivencia pacífica en una zona marcada por los enfrentamientos entre católicos y protestantes.

En cambio, los más acérrimos partidarios del Brexit se oponen a cualquier estado de excepción –como el que viviría Irlanda del Norte– que mantuviera al Reino Unido vinculado a la UE.

Por su parte, Bruselas sostuvo que ha hecho todo lo posible por apoyar un acuerdo avalado por el parlamento y consideró más importante que nunca irse preparando para un escenario en el que se produzca el divorcio sin un pacto previo entre las dos partes. Así lo dejó ver en un tuit Michel Barnier, jefe negociador de la Unión Europea (con información de agencias).

Rafael Croda
APRO
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